Leyendas

LEYENDA DEL DIA DE LAS SANTAS RELIQUIAS

 

El 29 de agosto se celebra en ambel lo que nosotros llamamos “el dia grande de Ambel”.
Su historia está en que según se cuenta, allá por el siglo XVIII Ambel era asolada por las graves sequías, lo cual preocupaba enormemente a la poblacion de por aquel entonces.

Corria el mes de agosto,caluroso de por sí, y la sequia seguia azotando a la poblacion ambelera y sus campos.

Pues bien, he aqui que un 29 de agosto de 13..(fecha exacta no la sé) sacaron en procesion a las Santas Reliquias de Ambel para pedir agua y de esta manera poder solucionarse el grave problema.
Pues cual fue la sopresa que al poco de sacar a las Santas Reliquias llovió durante un tiempo incesantemente aliviando asi la sequia y los problemas de todos los ambeleros, el porqué se celebra el dia 29 de agosto, logicamente es pues, porque ese mismo dia de un 13.. las Santas Reliquias de Ambel obraron un milagro en favor de sus fieles devotos, y por ello desde entonces son nuestras patronas y por ellas celebramos las fiestas en su honor.
¡¡¡VIVAN LAS SANTAS RELIQUIAS!!!.

 

LAS PIEDRAS DEL DRAGON

 

En las afueras de Ambel, junto a lo que se considera antiguo camino de Zaragoza a Soria, existe una gran pared rocosas que todavía se llama Las Piedras del Dragón.
En esta pared hay una covacha que semeja la entrada a una gruta.
Precisamente desde ese lugar amenazaba el dragón a los caminantes.
La gente de Ambel no recuerda en qué tiempos ocurrieron los hechos, pero lo que sí tienen claro es que sus vecinos ancestrales decidieron acabar con la fiera.
Para ello imploraron la ayuda de San Sebastián.
El celestial personaje bajó con su caballo y combatió contra el feroz animal.
Dicen que la pelea fue larga y cruel.
En un momento dado, el dragón y el caballo dieron un gran salto por los aires, cerca de un kilómetro recorrieron, yendo a caer sobre una piedra en la que, a resultas del golpe, dejaron grabadas la huellas de sus pisadas.
Todavía pueden verse junto a un antiguo molino, incluso hay quien explica que una de esas huellas corresponde a la rodilla del caballo que transportaba a San Sebastián.
Ni que decir tiene que el Santo logró matar al dragón. Curiosamente,quizá desde entonces, los habitantes de Ambel realizan (realizaban) un ritual anual: el día de San Jorge (santo también relacionado con dragones) acuden hasta la roca donde los animales marcaron sus huellas y en este paraje meriendan la típica culeca, o torta de pan dulce.

 

EN AMBEL NI MULA NI MUJER

 

Dicen que en cierta ocasión, un personaje con poderes celestiales llegó hasta Ambel.
Tenía apariencia de peregrino y se vio sorprendido por una fuerte tormenta.
Pidió refugio en una casa en la que, mientras el marido le invitaba a quedarse, la mujer ponía excusas.
Como la necesidad apremiaba, aceptó el hospedaje.
Para combatir el frío salió al corral con el fin de coger un poco de leña a la que prender fuego, pero la mula que era “guita”, es decir, resabiada e indomable, le soltó una coz.
El peregrino, que al final tampoco puedo encender el hogar para calentarse, decidió abandonar el pueblo, no sin antes exclamar a viva voz una maldición que todavía se recuerda:
En Ambel ni mula, ni leña, ni mujer.
La mula, guita, la mujer maldita, la leña no quiere arder.
Maldito sea Ambel

 

LEYENDA DEL CRISTO DE AINZON

 

La talla del Cristo del siglo XIII, que se venera en Ainzón, fue encargada en Zaragoza a un famoso imaginero.
Cuando estuvo concluida los vecinos de Ambel decidieron llevársela a su pueblo, convenciendo al escultor con un buen pellizco de dinero.
Montaron la Cruz en una carreta y se encaminaron al Somontano.
Cual no sería la sorpresa de la comitiva al comprobar que las caballerias que arrastraban la carreta decidieron no dar un paso más allá de Ainzón.

 

 

Fuente original: “El Moncayo fantástico legendario y misterioso”, Alberto Serrano Dolader